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Adopción de pagos digitales y la demanda por efectivo: nueva evidencia internacional

Carlos Alberto
Arango-Arango
Nicolás F.
Suárez-Ariza
Miércoles, 5 Junio 2019

Enfoque

Este trabajo busca identificar qué explica la demanda de efectivo. Se utiliza la aproximación de  Drehman et al. (2002) y Amromin y Chakravorti (2009), donde se hace una distinción entre la demanda por efectivo de altas denominaciones y de baja denominaciones. Se consideran determinantes tradicionales como el ingreso y la tasa de interés, junto con otras variables como la evolución de las redes de cajeros automáticos, la profundidad de la aceptación de pagos digitales (redes de datafonos) y el desempleo. De esta manera se incorporan elementos de innovación en los mercados de pagos, y variables asociadas al autoempleo e informalidad. Se utilizan técnicas de estimación en panel con variables instrumentales, construyendo una base de datos panel novedosa de 54 países desarrollados y en desarrollo para el periodo comprendido entre inicios de los años noventa y 2014. Esto nos permite observar mercados consolidados en pagos digitales y economías donde estos se encuentran en etapas tempranas de adopción.

Contribución

Esta investigación contribuye al debate sobre el impacto que los pagos digitales tienen en la demanda por efectivo. Esta discusión es importante para que los bancos centrales puedan tomar mejores decisiones sobre la emisión y distribución de billetes y monedas. También es relevante por el impulso que diferentes gobiernos vienen dando al uso de instrumentos de pago digitales, como medida para lograr un sistema de pagos más eficiente, mayores niveles de inclusión financiera y mejor intermediación de los recursos líquidos del público.

En este trabajo se presenta evidencia adicional y más concluyente de que la adopción de pagos digitales reduce la demanda de efectivo, en particular de altas denominaciones.

Resultados

Nuestros resultados indican que la demanda agregada de efectivo promedio para los países de la muestra  depende positivamente del PIB, con una elasticidad cercana a uno, y del desarrollo de las redes de cajeros. Por su parte, mayores tasas de interés y una mayor penetración de las redes de datáfonos reducen la demanda de efectivo. Estas relaciones también se encuentran al considerar únicamente la demanda por billetes de alto valor. Por el contrario, la demanda por billetes de baja denominación se asocia negativamente con la tasa de interés y las redes de cajeros, y positivamente con la tasa de desempleo, variable asociada a las actividades informales. Así mismo, se encuentra que el impacto de la profundización de los pagos digitales sobre una menor demanda de efectivo ha sido casi que compensado por los factores expansivos asociados con el crecimiento del PIB y la reducción en las tasas de interés en el pasado reciente. No obstante, persisten tendencias crecientes en la demanda real de efectivo no explicadas por factores transaccionales y que parecen responder más a su función como depósito de valor.