En este trabajo, examinamos el papel de la informalidad laboral en la volatilidad macroeconómica en una economía pequeña y abierta. Para ello, utilizamos un modelo DSGE calibrado para Colombia en el que nos centramos en la informalidad a nivel de los trabajadores, en lugar de a nivel de las empresas. El modelo considera hogares heterogéneos y un mercado laboral segmentado, con trabajadores formales e informales, rigideces salariales y diferencias de productividad. Los resultados muestran que una mayor informalidad aumenta la volatilidad del consumo y la inversión, lo que concuerda con la evidencia empírica. Este efecto se produce a través de la interacción entre las rigideces salariales del sector formal y la menor productividad de los trabajadores informales. Cuantitativamente, el modelo explica una parte significativa de la relación observada entre la informalidad y la volatilidad. Estos resultados ponen de manifiesto cómo las fricciones del mercado laboral amplifican las fluctuaciones del ciclo económico en las economías emergentes.
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Enfoque
Este documento examina el impacto de la informalidad laboral sobre la volatilidad macroeconómica en una economía pequeña y abierta, tomando como referencia el caso colombiano. En una primera fase, se lleva a cabo un ejercicio empírico con datos de 60 países para identificar hechos estilizados que vinculan la informalidad con la volatilidad agregada y con el acceso a los mercados financieros. A partir de esta evidencia, se construye un modelo DSGE que incluye hogares heterogéneos, un mercado laboral segmentado con rigideces salariales diferenciadas y brechas de productividad entre sectores. Finalmente, dicho modelo se emplea para evaluar la dinámica macroeconómica a corto plazo y realizar simulaciones contrafactuales con distintos niveles de informalidad.
Contribución
El documento aborda la aparente paradoja de la informalidad laboral, que amplifica la volatilidad macroeconómica aun cuando funciona como amortiguador en el empleo y en la dinámica del mercado laboral. A diferencia de trabajos previos que se centran en la informalidad al nivel de la firma, este estudio introduce un marco analítico basado en hogares heterogéneos, donde la oferta laboral se segmenta entre trabajadores calificados y no calificados. El modelo integra de manera conjunta como rigideces salariales, exclusión financiera y diferencias de productividad. De este modo, logra capturar la capacidad de los hogares para sustituir entre empleo formal e informal y muestra cómo dichas fricciones determinan los canales de transmisión de los choques macroeconómicos.
La informalidad laboral, al interactuar con las rigideces salariales, las diferencias en productividad, y las restricciones financieras de los hogares, actúa como un potente amplificador de la volatilidad macroeconómica del consumo y la inversión, a pesar de su rol tradicional como estabilizador del empleo en las economías emergentes.
Resultados
Los resultados indican que un mayor nivel de informalidad aumenta la volatilidad del consumo y de la inversión, en concordancia con la evidencia empírica internacional y en contraste con la visión tradicional que la considera un factor estabilizador. Este efecto es resultado de las rigideces salariales en el sector formal que generan ajustes en la demanda laboral y en los ingresos de los hogares. Al mismo tiempo, la exclusión financiera limita la capacidad de los trabajadores informales para suavizar su consumo, amplificando las oscilaciones de la demanda agregada. En términos cuantitativos, el modelo explica el 36% de la relación entre informalidad y volatilidad del consumo y el 60% en inversión. Finalmente, se observa que, aunque la informalidad atenúa la volatilidad del empleo al absorber trabajadores desplazados del sector formal, incrementa la volatilidad de la inflación, con implicaciones directas para la transmisión de la política monetaria.