Riqueza y despilfarro: la paradoja de las regalías en Barrancas y Tolú

Documentos de Trabajo sobre Economía Regional y Urbana
Número: 
28
Publicado: 
Clasificación JEL: 
H72, R10, R50, R58
Palabras clave: 
Barrancas, Tolú, Finanzas públicas, Regalías

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Anne Brockmeyer, Francois Gerard, Gabriel Ulyssea, Linda Wu, Marcelo Bergolo, Rodrigo Ceni González, Bernard Kirui, Andrea Lopez-Luzuriaga, Leonardo Fabio Morales, Andrea Sofía Otero-Cortés, Nadine Riedel, Matias Tapia, Tanisa Tawichsri, Verena Wiedemann
Marlon Salazar, Andrés Salazar-Mejía, Jorge Daniel Guevara-Acevedo, Juan David Duitama-Correa
Aarón Levi Garavito-Acosta, Wilmer Martinez-Rivera, Camilo González-Sabogal, Johanna Barbosa-Buitrago, Nathaly Vergel-Serrano

Los municipios costeños de Barrancas y Tolú se caracterizan por recibir significativos recursos de regalías, a tal punto que estas representaron en promedio 75% de sus ingresos corrientes durante la década de 1990. El flujo de mayores recursos generó despilfarro, desorden en la contratación de obras civiles y asesorías, sobre-endeudamiento e incluso corrupción. Así, en 2001 la deuda pública de Tolú se acercó a los $60.000 millones, de los cuales $14.000 millones eran deudas contraídas en forma irregular. Por su parte, la deuda pública de Barrancas fue de $11.500 millones. Algunas evidencias llevan a aseverar que en Barrancas las regalías se han administrado mejor que en Tolú, lo que ha limitado el grado de corrupción. En estos municipios y a nivel nacional se observa la atomización de la inversión de regalías en pequeños proyectos, así como la inequitativa distribución territorial de estos recursos, causada por la Ley 141 de 1994. Estos dos elementos, unidos al problema de la corrupción, han sido las razones fundamentales para que las regalías no se hayan convertido en motor del desarrollo regional y nacional.