Desindustrialización y terciarización espuria en el departamento del Atlántico, 1990 - 2005

Documentos de Trabajo sobre Economía Regional y Urbana
Número: 
60
Publicado: 
Clasificación JEL: 
R10, R50, R58
Palabras clave: 
Departamento del Atlántico, Barranquilla, Desindustrialización, Terciarización espuria

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Anne Brockmeyer, Francois Gerard, Gabriel Ulyssea, Linda Wu, Marcelo Bergolo, Rodrigo Ceni González, Bernard Kirui, Andrea Lopez-Luzuriaga, Leonardo Fabio Morales, Andrea Sofía Otero-Cortés, Nadine Riedel, Matias Tapia, Tanisa Tawichsri, Verena Wiedemann
Marlon Salazar, Andrés Salazar-Mejía, Jorge Daniel Guevara-Acevedo, Juan David Duitama-Correa
Aarón Levi Garavito-Acosta, Wilmer Martinez-Rivera, Camilo González-Sabogal, Johanna Barbosa-Buitrago, Nathaly Vergel-Serrano

Luego de un acelerado crecimiento económico en la segunda mitad del siglo XIX y la primera del siglo XX, el departamento del Atlántico ha experimentado un estancamiento social y económico en las últimas décadas. Los distintos indicadores sociales muestran un deterioro en las condiciones de vida de sus habitantes y en el aparato productivo departamental, lo que no le ha permitido recuperar el papel protagónico de otros años. Se ha generado un proceso de desindustrialización en la estructura económica departamental, el cual, a su vez, ha estado acompañado de una terciarización espuria. Este estancamiento se explica por diferentes factores: el proceso de aglomeración regional que ha experimentado el país, la baja formación del recurso humano, la deficiente infraestructura de servicios y portuaria, la poca vinculación del aparato productivo departamental con los mercados externos y los cambios organizacionales al interior de los grupos económicos nacionales. La consolidación de una zona portuaria sin restricciones de calado, un programa de mejoramiento de la educación departamental y una mayor inserción de la economía local en el mercado internacional serían fundamentales para retomar una senda de crecimiento sostenido. Esta tarea exige la presencia de unos gobiernos locales con balances fiscales sólidos que les permita financiar los proyectos de inversión requeridos.