Las disrupciones de conectividad en la infraestructura vial se transmiten con rapidez a la formación de precios de los alimentos. Este documento cuantifica el efecto de los cierres de la vía Bogotá-Villavicencio, corredor que articula la Orinoquía con los principales centros de consumo del país, sobre los precios de los alimentos en Colombia. Se construye una base de datos en panel a partir del Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario (SIPSA) del DANE, enlazada con registros del Instituto Nacional de Vías (INVIAS) sobre episodios de cierre para el periodo 2014 a 2024. Mediante estimaciones de panel con efectos fijos por producto y mercado con controles temporales, el estudio documenta incrementos estadísticamente significativos en los precios durante los cierres, consistentes con mayores costos logísticos y restricciones de abastecimiento. Los resultados indican que las disrupciones en corredores estratégicos inciden de manera inmediata en el bienestar del consumidor y respaldan la necesidad de estrategias de gestión del riesgo y de fortalecimiento de la resiliencia de la infraestructura vial.
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Enfoque
Este documento examina el vínculo entre la infraestructura vial y la estabilidad de los precios de los alimentos en Colombia, a partir del análisis de los cierres en la vía Bogotá-Villavicencio. Este corredor cumple un papel estratégico en la articulación de la región de la Orinoquía con los principales centros urbanos del país y es fundamental para el abastecimiento de alimentos frescos, particularmente hacia Bogotá, que actúa como nodo central del sistema nacional de distribución. En este contexto, los cierres viales frecuentes debido a deslizamientos, caídas de material y eventos climáticos extremos constituyen choques exógenos de conectividad que alteran los flujos logísticos, incrementan los costos de transporte y generan tensiones temporales en el abastecimiento. El estudio se enfoca en identificar cómo estas disrupciones se transmiten a los precios mayoristas observados en las centrales de abasto, donde se forman señales clave para el resto de la cadena alimentaria.
Contribución
La principal contribución del documento es proporcionar evidencia empírica sobre los efectos económicos de los cierres viales en un corredor crítico, integrando información detallada de precios y abastecimiento con registros administrativos de disrupciones en la infraestructura. Para ello, se construye una base de datos mensual para el periodo 2014-2024 que combina los registros del Sipsa del DANE con los reportes de cierres del Invias, y se emplea una estrategia econométrica que controla por diferencias estructurales entre productos, mercados y regiones, así como por factores temporales comunes. Este enfoque permite aislar la variación asociada específicamente a los cierres y avanzar en una medición causal de su impacto sobre los precios. De esta manera, el documento contribuye a la literatura sobre infraestructura y mercados de alimentos al incorporar una perspectiva territorial y operativa, poco explorada en el caso colombiano, y al destacar el papel de la confiabilidad vial, más allá de la mera existencia de infraestructura, como determinante de la estabilidad de precios.
En Bogotá y en la región Oriental, los cierres se traducen en aumentos de precios cercanos al 2%, reflejando alta dependencia funcional del corredor. En contraste, otras regiones muestran efectos más moderados o no significativos, lo que sugiere una mayor diversificación de rutas, orígenes y circuitos de suministro.
Resultados
Los resultados indican que los cierres en la vía al Llano se asocian con incrementos estadísticamente significativos en los precios mayoristas de los alimentos comercializados en las centrales de abasto del país. En promedio, a nivel nacional, los precios aumentan cerca de 0,8% durante los meses con cierres, lo que sugiere que las fricciones logísticas derivadas de la pérdida de conectividad se trasladan parcialmente a los mercados. Sin embargo, el impacto presenta una marcada heterogeneidad regional. En Bogotá y en la región Oriental, los cierres se traducen en aumentos de precios cercanos al 2%, reflejando alta dependencia funcional del corredor tanto por proximidad geográfica como por su papel en la redistribución del abastecimiento nacional. En contraste, otras regiones muestran efectos más moderados o no significativos, lo que sugiere una mayor diversificación de rutas, orígenes y circuitos de suministro. En conjunto, la evidencia muestra que el sistema de abastecimiento colombiano posee cierta capacidad de ajuste frente a choques de conectividad, pero esta resiliencia es incompleta y desigual, lo que revela vulnerabilidades territoriales con implicaciones relevantes para la política de infraestructura, la gestión del riesgo y la seguridad alimentaria.