Geografía económica de los Andes Occidentales de Colombia

Documentos de Trabajo sobre Economía Regional y Urbana
Número: 
123
Publicado: 
Clasificación JEL: 
I32, J21, R11
Palabras clave: 
economía regional, café, Geografía, Instituciones

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Juliana Jaramillo-Echeverri, Karina Acosta, Olga Lucia Acosta Navarro, Oscar Iván Ávila-Montealegre, Jhorland Ayala-García, Jaime Bonet-Morón, Jesus Botero, Luz A. Flórez, Daniela Gallo, Luis Armando Galvis-Aponte, Karelys Guzmán-Finol, Eduardo A. Haddad, Ana María Iregui-Bohórquez, David Camilo López-Valenzuela, Ligia Alba Melo-Becerra, Juan J. Ospina-Tejeiro, Andrea Otero-Cortés, Julian A. Parra-Polania, Gerson Javier Pérez-Valbuena, José Pulido, María Teresa Ramírez-Giraldo, Mario A. Ramos-Veloza, Charles Rahal, Jorge Leonardo Rodríguez-Arenas, Shadia Zardibia
Camilo Bohorquez-Penuela, Leonardo Bonilla-Mejía, Anabelle Couleau, Alexánder Almeida

Compuesta por los departamentos de Antioquia, Caldas, Quindío, Risaralda y Valle del Cauca, los Andes Occidentales ha sido por mucho años una de las regiones más prósperas de Colombia. Esta prosperidad se ha traducido en condiciones de vida e infraestructura superiores a las del resto del país. Su éxito y el bienestar que presenta hoy en día los Andes Occidentales están estrechamente ligados a la concentración de la producción de café, que durante gran parte del siglo XX allí se dio. El arraigo del café en la región no sólo se dio debido a que la geografía ofrecía las condiciones ideales para el cultivo, sino también a las instituciones cafeteras creadas para organizar la industria del café. A pesar de esta prosperidad, el constante descenso del precio internacional del café después del rompimiento del pacto de cuotas de producción en 1989, sumado al estancamiento de la industria manufacturera en algunos departamentos de la región, ha afectado las economías departamentales menos diversificadas. Es así como los Andes Occidentales presenta las tasas de desempleo más altas del país, tasas que se han visto afectadas aún más con la crisis financiera internacional a través del menor flujo de remesas que los trabajadores oriundos de la región y residentes en el exterior envían a sus familias.